A pesar de lo atrayente o repelente del titulito del día de la fecha no voy a hablar de mí. Menos mal, que si no...
Desafortunadamente, de un tiempo a esta parte venimos observando cómo la juventud, o los adolescentes, están cometiendo actos brutales contra sus semejantes, contra gente indefensa, contra todo y contra todos. Por supuesto que no voy a tratar de buscar el origen y de encontrar la solución. Es tan sólo mi intención poner sobre la mesa una preocupación que me invade, que me aturde, que me saca de quicio cada vez que leo, veo u oígo una noticia al respecto.
- Falta de respeto y violencia con el profesorado y el alumnado (sus propios compañer@s).
- Maltrato infantil.
- Violencia de género.
- Violación constante de las normas de civismo y convivencia.
- Atentados contra la integridad y personalidad de las personas.
Simplemento no acierto a entender cómo los chavales y chavales en edad escolar pueden caer tan bajo y cometer los actos que día a día retumban y hacen tronar las conciencias. ¿Qué les lleva a apalear a un vagabundo, a un sin techo, echarles disolvente y prenderles fuego? ¿Cómo una "persona" puede pensar que tiene todo el derecho del mundo a vejar, a maltratar, a abusar de un semejante? No somos de nadie. Todos somos personas, con nuestros derechos y obligaciones. ¿Por qué carajo tenemos que comportarnos como seres descerebrados? ¿Para satisfacer nuestro ego, para mantener nuestra hegemonía o nuestra jerarquía?
A veces se echa la culpa a la televisión, a la mala calidad de la enseñanza, a las nuevas tecnologías. Miau, miedo me da. ¿Por qué la enseñanza en valores está decayendo día a día hasta el infinito y más allá ...(como decía Buzz Lightyear)? ¿Qué está fallando en la familia para que los miembros menores hagan lo que hacen, para que crezcan y se desarrollen de tan mala manera? ¿Acaso estamos olvidando algo a la hora de educar a nuestros hijos? Porque no creo que la culpa sea de la PSP (Plei Esteichon en mi idioma). Igual se nos olvida pasar más tiempo con ellos, jugar más con ellos, fomentar el compañerismo, el disfrute del ocio y tiempo libre de forma saludable, divertida. Igual pensamos que nos molestan menos mientras ven la tele o juegan a los videojuegos. Igual. Tantas y tantas cosas.
Como se puede comprobar he alzado al aire muchas preguntas. No se ni quiero dar las respuestas, pero sí tratar de, en la parte que me toca del pastel, poner toda la resposabilidad que haga falta para que los pequeños monstruos se queden al otro lado de la pantalla. Ya somos bastantes monstruos en esta feria.
Cambiado de tema, y haciedo mía los sentimientos de la amiga LadyBlue. ¿Por qué a veces llegas a la conclusión de que algo va mal y no sabes qué es ni por qué? Ayer, al llegar a casa y almorzar como los pavos, estuve ayudando a un tío mio a hacer unas obrillas en casa para adecentarla y demás. Estuvimos toda la tarde, hasta las 20 horas aproximadamente. Al acabar y ver lo que tenía que limpiar antes de poder ducharme y descansar un ratito, sentí un desasosiego que me puso de un mal humor que para qué. No hallaba respuesta, no había, al menos conscientemente, origen para ese sentimiento. Aún así, me acosté de muy mal humor. Sin embargo, y para alegría mía y de mis cohabitantes, uno se despierta como si un no se qué qué se yo hubiera fulminado a esa china en mi carácter, como si me hubieran cambiado el chip durante mis horas de sueño. No creo que la respuesta esté en que hoy es viernes. No creo, no. Y no estoy dispuesto a darle muchas vueltas. Me sacudo la cabeza, los malos rollos, y aquí no ha pasado nada. Ahora bien, es mi obligación tratar de que no se vuelva a repetir o que, al menos, ocurra lo menos posible.
Ahora toca disfrutar del fin de semana. Pues claro, qué leches.
Y hoy no he hablado de mis zapatillas viejas, ni de correr, ni de kilómetros, ni de series, ni nada de nada. Vaya. Mañana será otro día, jejeje.
Salud y feliz fin de semana.

Jaime
10 mar 2006 | 01:39 PM
Amigo Franfri, creo que esta llegada de la primavera nos pone a todos un poco raros y si a eso le unimos que acabamos de salir de un maratón, comprendo tu pesimismo.
Sin embargo, recuerdo que las cosas eran mucho peor cuando yo era pequeño, lo que pasa es que ahora nos impactan mas por tener mas referencias visuales a traves de los medios de información.
Cuando yo era pequeño, los niños en el colegio nos cascábamos continuamente y se abusaba sin contemplación de los mas débiles, los gordos..etc.
Ahora, por lo que veo en el colegio de mis hijos, apenas existe esa violencia tan generalizada antes. Muchos niños, ni siquiera se han peleado nunca.
Antes, era normal pegar a los hijos e incluso a la mujer.Yo he visto a amigas de mi madre venir a casa con moratones. Ahora afortunadamente se denuncia y aparece en las noticias.
Sinceramente, tengo la sensación de que vamos avanzando.
Un abrazo campeón
marcos
10 mar 2006 | 01:54 PM
educacion,tv ye le ejemplo que se recibe en casa son a mi modo de ver las variables que toman mas fuerza en el asunto de buscar culpables,creo que es hora de aportar soluciones.
Marcos
Franfri-Perseo
10 mar 2006 | 02:04 PM
Amigo Jaime, en mis tiempos también hacíamos travesuras varias, pero no hacíamos tanto daño. Bien es cierto que ahora conocemos casi todo lo que pasa por los medios de comunicación y tal vez pueda parecer que todo es más plus, más grave. Nosotros nos metíamos una jartá de gente en una cabida de teléfonos, cerrábamos la puerta, los ojos y nos hinchábamos a darnos hostias unos a otros. Pero eso era igualdad, nadie recibía más que nadie. Esto es una broma, claro. No se si vamos avanzando, pero sí que veo más crueldad, más necesidad de notoriedad, menos respeto en líneas generales.
Un saludo, campeón. Oye, pásate por el post de la Media de Málaga y apúntate a la comida.
Jaime
10 mar 2006 | 03:21 PM
Voy payá corriendo. Buen fin de semana.
Malamala
11 mar 2006 | 11:12 AM
Si señor, educación, hay una enorme falta de educación de la buena y hasta de la mala, da la sensación de tener trogloditas todavía pisando la tierra... las autoridades sirven para las fotos, poco más, tenemos que ser nosotros los que hagamos que ésto vaya más deprisa, exigiéndoles y también siendo conscientes de que nosotros también tenemos que poner de nuestra parte y mucho. Antes se padecía un excesivo control (que no tanta educación, pero el miedo hacía milagros..) y de ahí hemos pasado a poner a los niños en la calle y que se busquen la vida, no sea que constriñamos su personalidad... grave error que apunto a mi generación, pues somos los padres de hoy, que confundimos control con educación, educar es conducir, nada que ver con dominar, pero coñes, es que a un niño hay que decirle cómo cruzar la calle, cómo se come, qué se debe de comer... cómo administrar su tiempo, cómo sacarle partido a las cosas... y para eso hay que estar con ellos, pasar tiempo juntos, jugar, hablar, enseñar y divertirse, y eso... pues no lo puede hacer una ps ni un móvil ni la tele.
Progresamos mucho por una parte y nos estamos dejando atrás al ser humano, pienso...
Gracias por tu comentario, y mucha suerte en tus competiciones¡
Franfri-Perseo
13 mar 2006 | 08:06 AM
Muchas gracias Malamala. Tienes toda la razón. La no dedicación de tiempo a los hijos es una de las causas de esos pasitos hacia atrás que se están dando en la educación. A partir de ahí todo viene rodado (desgraciadamente).
Gracias por tu ánimos
Ladyblue
13 mar 2006 | 08:44 AM
Qué miedo me da convertir a mi hijo en una persona sin valores.
Yo intento pasar todo el tiempo que puedo con mi hijo, aunque no es mucho por culpa del trabajo.
Aún así me dá miedo que no sea suficiente. Supongo que muchos de los padres de estos niños violentos creerán que lo están haciendo lo mejor posible y, aún así, mira cómo salen.
Yo espero no equivocarme con el mío y, sobre todo, predicar con el ejemplo (nunca he soportado que me intenten inculcar algo que no cree o hace ni la persona que me lo está intentanto inculcar).
Franfri-Perseo
13 mar 2006 | 10:50 AM
Ladyblue, tu forma de verlo y de actuar redundará positivamente en la educación y los valores de tu hijo, sin duda. Lo importante es que tú trates de dedicarle todo el tiempo posible, aunque muchas veces no sea suficiente, pues tenemos que buscarnos el pan para poder salir adelante. Yo recuerdo en mi infancia que pasaba mucho tiempo en la calle, jugando con amigos, haciendo deporte, travesuras. Luego en casa pasaba más tiempo con mi madre, quien siempre procuró jugar con nosotros, cantar, pasarlo bien en definitiva. Y yo estoy muy contento con la educación recibida. Se lo agradeceré toda la vida, pues pienso que muchas de mis cosas buenas se las debo a ellos y, en parte, por supuesto, a haber sabido canalizar esas enseñanzas.
Gracias y enhorabuena por tu diario. Me encanta.