He leído hace un ratito en el Diario Sur, de Málaga, información acerca de la intención del Ayuntamiento de Estepona de recalificar parte de los terrenos sobre los que se encuentra el Parque Temático Selwo Aventura para destinarlos a uso residencial. Los terrenos objeto de la noticia son de titularidad municipal aunque dicho Ayuntamiento ha llevado a cabo un expediente de concesión administrativa para la construcción y gestión de dicho espacio de ocio. La calificación de esos terrenos es de rústico protegidos, o sea, no se puede edificar nada a no ser que sea declarado de utilidad pública e interés social. Hasta ahí, bien. Ahora se están planteando la posibilidad de poder construir viviendas de lujo en un total de 500.000 metros cuadrados de superficie. Con esa posibilidad el Ayuntamiento podría ingresar hasta 40 millones de euros para destinarlos a inversiones. Eso está muy bien, sin lugar a dudas. El problema radica en que el cambio puede que no sea tan ventajoso como parece. Me refiero para el pueblo, que para el Ayuntamiento, el partido en el gobierno y la empresa privada que pueda construir esas viviendas, seguro que sí que lo es.
Y me refiero a que nos ventajoso por dos motivos:
1.- Se trata de poner terreno público, o sea, de todos, en manos de una empresa privada para construir viviendas (y ganar un montón de millones para sus arcas y no para el municipio) destinada a gentes que no son del pueblo, pues no habrá muchos esteponeros ni malagueños capacitados para desembolsar un par de millones de euros por su vivienda. En definitiva, terreno del pueblo para el beneficio de unos pocos. Como siempre.
2.- Se trata de dejar de lados espacios libres, zonas verdes, de expansión, para ubicar viviendas que se usarán de higos a brevas y por vete tú a saber qué tipo de inquilinos.
Una vez más podemos hacernos a la idea de cuál es la visión de futuro de ciertos dirigentes políticos a la hora de planificar el desarrollo futuro de sus ciudadades. Los últimos siempre somos los ciudadanos.
Yo trabajo en el departamento de urbanismo de un Ayuntamiento y día a día compruebo cómo los promotores van en plan apisonadora y cómo a veces las corporaciones locales se bajan los pantalones sin pensar un poco más allá de sus ojos. Afortunadamente en mi localidad no suceden casos de tamaña importancia, lo que me alegra y me congratula, aunque sí que se han hecho algunas tonterías.
Reconozco que los ayuntamientos necesitan ingresos de todo tipo para poder pagar nóminas (aquí supone en torno al 50% del presupuesto anual), ejecutar inversiones, escolarización, actividades culturales, de ocio, salud, etc., y los ingresos por urbanismo son los más golosos y elevados, pero no se debe dejar de lado el futuro del pueblo y la calidad de vida de los ciudadanos. Y por desgracias esto viene ocurriendo en cientos de pueblos y ciudades de España, lo que nos lleva a pensar en qué ciudad viviremos, qué dejaremos a las generaciones que están por venir.
Salud y buen día