Hace unos días hablando por el messenger con una blogera deliciosa me comentó, al respecto de los masajes que doy en mi tiempo libre, que siempre ha visto cierto erotismo en eso de los masajes. Yo no voy a decir lo contrario, pues antes de entrar en este mundo de las terapias manuales cuando oía hablar de un masaje pensaba en una vertiente erótica, los veía desde un punto de vista de una actividad más propia de algo relacionado con el sexo que con el cuidado corporal y mental. No obstante, en mi época de ciclista todas las semanas acudía a casa de un señor que me daba unos masajes que me dejaban como nuevo.
Desde que soy yo quien los da, tanto en casa como en hoteles o en casa de mis clientes, me han pasado una serie de cosas que podría relatar pero que no haré porque no debo. Sin embargo, sí que os paso a comentar un hecho que cada vez que lo recuerdo me viene una sonrisa a la boca. Menos mal que es una sonrisa y no otra cosa, podría haber sido peor. Hace un par de años recibo una llamada al móvil de un señor que me habla en inglés. Había visto mi publicidad y quería saber qué tipo de masajes yo ofrecía. Le comenté que daba masajes relajantes, deportivos, podal, etc. ¿Y alguna cosa más?, añadió él. Bueno, pues utilizo aceites de aromaterapia y poco más, le contesté yo. Eso me dejó un poco pensativo, pero bueno. El día señalado voy a su casa (situada a 2 kms de donde vivía entonces) y me encuentro ante un chalé bien grande, hermoso. Llamo a la puerta y me abre un caballero de entre 35 y 40 años. Pelirrojo. Peinado tope guai fachion, en torno a 1.75 más o menos. Nos presentamos, le pregunto que adónde voy, pues llevaba la camilla y mis bártulos. Hacía calor y yo iba en bermudas (sin florituras ni colores chillones, claro, soy un pofezioná). Me acompaña a una planta alta, a un dormitorio. Es normal, eso no me llamaba la atención, pero sí su pinta. Me olía a chamusquina. Abro mi camilla. Extiendo las toallas. Saco mis aceites. Quería un masaje ful bodi (o sea, desde los pies a la cabeza). Se coloca boca abajo. Aprovechando que no me ve, mientras le extiendo el aceite por las piernas, oigo que hay más gente por la casa. Ozú, esto se pone peor. Intento no darle importancia. Sigo a lo mio. Voy subiendo por detrás de la rodilla, los isquiotibiales, y de ahì paso a la espalda, los glúteos que se los masajee Rita ...Una vez preparando la musculatura de la espalda me fijo en que tenía los brazos caídos pero que su mano derecha se movía en plan periscopio buscando algo. Pero qué tiene este tio que buscar. Cuanto más subía por la espalda más cerca quedaba su mano de ciertas partes mías que forman parte de los fondos reservados. A partir de este momento me resultaba incómodo hacer bien mi trabajo, pues tenía que alejar cada vez más la cadera de la camilla. Me cambio al otro lado. Comienzo a mirar a través de la ventana buscando posibles vías de escape por si al gallito este le da por sobrepasarse o hacerme alguna proposición que me vería obligado a rechazar, pues me podrían gustar los hombres, pero resulta que no, así que medio me acojoné. Estábamos en una primera planta. Había muchos jardines, con un seto alto que me sería difícil saltar. Corro, pero no hago salto de altura ni salto con pértiga. Se oyen ruidos en la planta de abajo. Anda que si ahora viene el otro maromo y yo estoy aquí, con estos pelos, sin esprai anti violadores ni una buena machota para machacar sesos. Pues va el pollo (el que tenía en la camilla) y sigue surcando el aire con su mano izquierda hasta que se topa con ... mi rodilla. Pero, será cabrón. Me pregunta si me afeito las piernas, le contesto que sí, que lo hago por tal y cual motivo, y le doy un manotazo y le pido que lo deje. Claro. A partir de ahí me anduve con ojos hasta en el corvejón, vamos. Si su problema estaba en las cervicales o el cuello seguramente se quedó como estaba, pues le terminé el masaje, pero a 200 por hora, anda y que no. Termino, recojo mis bártulos, me acompaña a la puerta. Me pregunta que cuánto es, se lo digo, me paga y saldo de allí en plan Harry el sucio persiguiendo a los malos. Me dijo que igual me llamaba otro día. Pero yo no volvía ni jarto de vino, vamos. Luego, al regresar a casa me partía de risa, pero os juro que pasé un mal rato. No me volvió a llamar, claro.
Y sí, Zarem, algo de erótico sí que tienen los masajes, y si no que le pregunten al pájaro rojo.
Salud y buen día

Valentina
20 abr 2006 | 04:26 PM
Pues si que pasaste un mal rato..
Besitos.
Franfri
20 abr 2006 | 04:32 PM
Pues sí, Valentina. Ya me lo olía desde que me llamó por teléfono, jejejeje.
Besitos
Sobreviviré
20 abr 2006 | 06:39 PM
Madre mía! a mí me pasa eso y desde el momento que veo al maromo jugetear con mi pierna...salgo escopetá y que le den por culo a la cabina, los aceites y su puñetera madre! Luego volvería a por la pasata con la poli fijo...claro que siendo tía...resulta mucho más peligroso creo. También tú...que guevos cariño, si ya te lo olías, no debería haber arriesgado, mira que si te hacen pupita...
Besos eróticos!!!
P.D: me duele el gluteo derecho oiga...
Sobreviviré
20 abr 2006 | 06:40 PM
a la cabina no me refería...quería decir que le den por culo a la camilla.
Sobreviviré
20 abr 2006 | 06:40 PM
Joe...anda que escribo bien...volvería con la poli a por la pasta ¿que coño es la pasata?
Franfri
20 abr 2006 | 07:11 PM
¿Te has puesto nerviosa o qué, Almu? ¿Qué habrás hecho en Tarifa que tienes agujetas en el glúteo derecho? Eso se quita con un buen ... masaje y mucho cariñito.
Besitos, latina hispalense
marcos
21 abr 2006 | 04:53 PM
Largo y magifico,es que eso de los masajes es una profesiòn,no un orgasmico ejercicio,personalmente me los hacen tres veces por semana.
Marcos
Franfri
21 abr 2006 | 04:57 PM
Pues sí, Marcos, así es. Supongo que si te hacen masajes 3 veces por semana es porque practicas algún tipo de deporte exigente, o me equivoco...
Un saludo y gracias por tu visita.
Wendeling
21 abr 2006 | 07:43 PM
¿Por qué razón se me ha venido a la cabeza la palabra Zarem cuando he leído "que siempre ha visto cierto erotismo en eso de los masajes" ?
Si es que... (por cierto, yo también he pasado un mal rato leyendo "tu aventura").
Besos de una maia.
Kotinussa
21 abr 2006 | 07:57 PM
Devolviéndote la visita descubro tu blog. Oye, si apareces por allí a menudo, no te vayas sin dejar rastro. Creo haber leído solamente un comentario tuyo.
En primer lugar, muchas gracias por las cosas que dices en tu comentario. No las merezco (sí que es verdad, como dices, que me curro el blog, por respeto a quien me lee, pero no es para tanto).
En segundo lugar, tienes suerte porque si fueras amigo mío y te tuviera a mano, iba a explotar nuestra amistad a base de bien; te iba a tener todo el día dándome masajes.
Algún día escribiré un post sobre el masaje que me hicieron en el lugar más raro del mundo (una pista de aterrizaje en un aeropuerto de Birmania).
Zarem
21 abr 2006 | 08:51 PM
Ya estamos con la listilla de Wen... pozzi!! lo dije yo :-P. Y bueno Franfri... siento que lo pasaras así, pero este post me da la razón ;-). Aunque pensandolo bien... yo es que el erotismo lo veo enseguida... vale Wen... tenías tú razón tambien.. soy yo o estoy liando este comentario? Pues eso.. que aunque lo pasaras mal, recordandolo te ries a que si? Besos deliciosos ;-).
Franfri
21 abr 2006 | 10:34 PM
Por favor, por favor, no se me tiren los trastos a la cabeza, que me voy a sentir culpable por ello, y nada menos que la maita Wen y la deli-fantástica Zarem. Un poquito de relá, que hablamos de masajes.
Kotinussa, o mucho me equivoco o tú vives al sur de Despeñaperros, no? A que te paso una tarjeta de visita mía ...
Besos y feliz fin de semana
Lindalawen
22 abr 2006 | 11:13 AM
Joe, no me extraña que te acojonases, yo no hubiese esperado tanto, me hubiese largado a la primera.
A mi nunca me han dado un masaje; si alguna vez bajo por allí ya te llamaré, pero para un masaje profesional, no penséis mal.
Kotinussa
22 abr 2006 | 01:27 PM
Pues no te equivocas, como dice el título de mi blog vivo en la isla de Erytheia, para los amigos, Cádiz.
Aquí tienes tu casa.
locaporlaluna
23 abr 2006 | 02:10 AM
Como para conocer un blog nuevo no está nada mal deleitarme con tus aventuras y decirte que a mí me pasó lo mismo. Doy (o daba) shiatsu y un señor solicitó algo más completo. Mi atuendo no eran bermudas sino un pantalón deportivo enorme, estilo oso.
Parece que a esta gente le viene bien lo que sea, mientras haya un masajista adentro...
El muy condenado logró que no me dedique más a eso, que por cierto lo hacía por hobby.
Gusto en conocerte, me han gustado tus zapatillas
mixizar
24 abr 2006 | 12:10 PM
jajaja!!! a aquel le tenías que haber explicado desde el principio que tu no dabas masajes eróticos..jajaja. yo la verdad es que no le veo mucho de erótico a un masaje pero creo que es más que nada porque cada vez que veo algo de masajes o lo pienso es mi padre el que los da...jajajaja. per según, circunstancia, situación... si que puede ser muuuuy erótico!!
un besote quillo!!!!!
Franfri
24 abr 2006 | 12:57 PM
Mixizar, desde luego que los masajes pueden no tener nada de erótico o absolutamente todo lo contrario, eso depende (como dice Alejandro Sanz).
Un besote, quillaaaaa
ojos de terciopelo
24 abr 2006 | 01:59 PM
Gracias por el tierno comentario en mi blog. Creo que los masajes son hiper-relajantes y si me los hace mi pareja o alguien que me gusta se transforman en excitantes... ;)
Un abrazo