Os había preparado una página dedicada a la comida, titulada Tratado de la salivación, pero por culpa de la informática o por culpa de mis nulas habilidades para dominarla o por culpa de mi impaciencia por subir esa entrada, se me fue al garete el menú. Estaba en el trabajo y no he podido recuperarlo. Así que lo siento, hoy no se come aquí. Iba a colación de una cenita que estoy preparando esta noche en casa, pero como no va a poder ser y no quiero mosquearme más, os dejaré una musiquita para pedirle a LA CHICA SOÑADORA que deje que continúe el espectáculo, que no se vaya.

Para acabar y para no quedarme con mal sabor de boca os dejo con mi mesita y una de mis tapitas de las pasadas navidades.

Os deseo un feliz fin de semana, esperando que vuestros sueños se vayan cumpliendo poco a poco, que luchéis por ellos, que no decaiga vuestro empeño. Recordad que sois el motor de vuestra propia vida, que necesita alimentarse de vez en cuando con la energía de las personas que os rodean y os quieren.