A petición de LA VECINITA MARILIA he estado a punto de subir la receta de algunos de los platos que he hecho con anterioridad, pero como lo prometido es deuda y no quiero parecer una comisión de ajos atrapada en un ascensor, no me voy a repetir. Así que, amiguita que atraes a los rayos del sol, lo dejo para otra ocasión.

En alguna que otra ocasión he comentado en distintos diarios o blocs o blogs (es que no me gusta esta palabra: explicadme qué significa) que estamos ciertamente nostálgicos, melancólicos. No se si es cuestión de la estación o del calor, o de qué, pero el caso es que de vez en cuando a tod@s nos va dando por escribir algún comentario de nuestra infancia, nuestra adolescencia, nuestros ...titantos ...

A mí todavía me sigue costando cierto trabajo creerme que casi cada día actualizo mi pequeño rinconcito, vuestra casa, mi humilde morada, sobre todo teniendo en cuenta el trabajito que me costó poder publicar mi primera entrada. No se cuántas van, pero eso ahora es lo de menos.

Llegué a este mundo a través de los diarios de distintos corredores, gente como yo que hace de eso de darle a los pies para correr, no detrás de nadie, ni huyendo de algo, sino correr para sentirte tú mismo, para depurar tu cuerpo y espiritualizar tu mente, casi una forma de vida. A través de alguno de esos diarios, fui dando con otros cuadernos, de gente de todo tipo. Vas pinchando en este enlace, y en ese de ahí, y en aquel. Vas descubriendo a gente de todo tipo y condición, del norte, del sur, de más allá, de más acá. Ver verdaderas obras de arte, te quedas flipao con lo que se lo curra la gente, ya sea en cuanto al texto (preciosidades), a la música, a las fotos, a los dibujos. Vamos, llegas a la conclusión de que hay peña más enganchá que tú, que se deben de pasar media mañana para poder dar a luz a tan magnífica obra de arte. Sí, sí, sois much@s de vosotr@s los que tenéis ese don que cada día compartís con centenares, con miles de personas.

Uno de esos días, indagando, haciendo click a un lado y a otro descubrí un rincón que me llamó la atención. Pensé que estaría escrito en francés, pero no, lo estaba y lo está en español. Por aquí diríamos más de uno "Ezen da nuí", que ese es su título, pero con una ligera adaptación sureña. Es un diario más bien intimista, chispeante, divertido, picarón, sugerente, verdecillo. A mí me saca, a medias, una sonrisa, los colores, depende. Me gustó mucho desde el principio, me enganchó. Y si charlas con ella, la conoces más en profundidad, te das cuenta de que hay una gran persona, es como una sutil y delicada esencia de noche capaz de cualquier cosa. A veces he pensado de ella que es una chiva loca, como solemos decir por Andalucía de aquellas personas que tiran p´lante sin pensar en las consecuencias de sus actos. Pero no es así, es sensata, responsable, buena madre. Es, como le dije en alguna ocasión, deliciosa, y por eso cada día nos regala unas delicias de ella que no me queda otra que agradecerle.

Por eso tan sólo es mi deseo enviarle unas gotas de fuerza, unos gramos de paciencia y unas dosis de fe, de esperanza, en ella misma y en la persona a quien ama. Así obtendrás la más sugerente fragancia para que te acompañe por siempre jamás.

No me va a ser posible regalarte Todas las flores, pero al menos te envío un recuerdito bilingüe, que estoy seguro que a tí eso de las dos lenguas te tiene que encantar, a que sí?

Para la deliciosa mañica.