Yo soy un lector habitual de una revista que no me gusta mucho, pero que entretiene un par de horillas al mes. Ese par de horillas es lo que puedo tardar en leer los artículos que pueden estar bien, en ver el calendario de carreras, leer las entrevistas (lo mejor, pues ahí gana puntos por el entrevistado), las clasificaciones. Se llama Runner´s, pues es de un grupo norteamericano. Bueno, eso ahora es lo de menos.

El pasado sábado leía con detenimiento la información que daban sobre un nuevo pulsómetro que la marca Nike ha sacado al mercado. Al parecer, era muy novedoso, y como me quiero comprar uno le quise pretar mucha atención. Antes de nada explico que un pulsómetro es un dispositivo que te mide las pulsaciones del corazón gracias a un transmisor que te pones en el pecho, el cual envía los datos a un receptor que te pones en la muñeca como un cronómetro cualquiera. Eso es en lo básico. Según la información, era ideal para las mujeres. Yo me pregunté: ¿A ver qué tendrá de especial para las mujeres? Yo pensaba que la novedad radicaría en el transmisor, pues las mujeres se lo colocan justo debajo de los pechos, por lo que en algunos casos igual es hasta incómodo por el rozamiento, el sudor y demás.

Leyendo y leyendo destaca en dos ocasiones que lo mejor del pulsómetro era lo fácil de su manejo, que se comprendía todo a la primera.

Franfri: ¡Coñooooo, serán cabrones! Lo releí por si me perdí algo, alguna especificación, algún parámetro. No, no, le venía bien a las mujeres porque es de fácil manejo. ¿Qué pasa, que las mujeres son tontas? Vamos, como el Luisma de Aída.

Iba a decir muchas cosas más, pero mejor dejo el típico Sin comentarios...

Esta canción que dejo, Killing Me Softly, interpretada por The Fugees, me trae muy buenos recuerdos, y más en estos días, pues ahora hace 10 años esa fue la canción de una parejita que duró poco, pero que resultó agradable al conocer a una chica genial. También me trae a la memoria el recuerdo de haberme quedado dormido (una cabezadita relámpago) en mi puesto de trabajo con una grapadora en la mano, mirando al público de frente. Consecuencias de ir al trabajo sin haber dormido. Claro, las noches de pasión tienen, entre otras cosas, eso, que el tiempo vuela.

También me recuerda lo torpe que siempre fui para ligar. Recuerdo una ocasión en que una de mis hermanas trató de hacer un apaño con unas amigas suyas. Yo le gustaba a una de ellas, y a la hermana de ésta le gustaba yo. Ellas son gemelas, así que cuando mi hermana me confirmó el interés de la que no me hacía tilín, pensé: "bueno, si son casi iguales, qué mas da...?

Vamos al cine a ver la peli Danko, calor rojo, del Chuachenege. Yo no sabía cómo decirle a la muchacha lo de enrrollarnos y esas cosas, así que cuando comenzó la película, al ver que hablaban en ruso (pues se desarrollaba en una base militar en Siberia o algo así), le espeté: Vaya rollo, yo no me entero de ná, está enterita en ruso. Me voy, ¿te vienes? Ella contestó: vale. Y nos salimos del cine, que era al aire libre. Después de esa noche nunca más pasó nada, menos mal, si yo os contara ...

Ozú que calor, me piro a dehcanzá, que no zirbo pa ná