Franfri sigue de vacaciones. Hace varios días me dí cuenta de que estaba a punto de cumplir mi entrada nº 100. Ya las he pasado, por una o dos. Quería haber hecho un comentario especia para esa entrada centenaria, pero para mí ya es especial que paséis todos los días que podéis por mi rinconcito, vuestra casita, no lo olvidéis jamás. Cien millones de gracias por eso y por ser como sois.

Estos días están siendo muy ajetreados con tanto paseo y tanta visita. Ayer subimos al Cerro del Calamorro, en Benalmádena, en un teleférico. Las vistas son impresionantes, magníficas. Allí arriba han montado un negociete en el que, entre otras cosas, puedes disfrutar de un espectáculo de cetrería. Volaron águilas, azores, milanos. Vimos cóndores, buhos rehaloes, halcones. Fue precioso.

Después estuvimos en la playa de La Cala de Mijas, viendo una película en la arena, al aire libre y de forma gratuita. Fui por ser buen anfitrión, ya que había jurado no ver El Código da Vinci, pero bueno, nobleza obliga.

En días anteriores hemos estado, de una tacada, en Gibraltar, en el parque de aventuras Selwo, en Puerto Banús codeándonos con la Llé Sé y cenando en un restaurante de comida asiática, el Wok.

Ayer estuvimos en Selwo Marina, viendo espectáculos fantásticos de delfines, serpientes, leones marinos, aves exóticas. Para acabar el día, ¿qué mejor que hacerlo en la fiesta de la tapa de Fuengirola? Se celebra en el Castillo Sohail, del Siglo XII, en cuya ubicación se localizaba un poblado fenicio y posteriormente la ciudad romana de Suel, antes de edificarse dicho castillo en la época de dominación musulmana.

Hoy toca ir a una boda, agrrrrjjjjjjjjjjjjjjjj. Mi no quiere, ozú que caló, pero bueno.

Un abrazo y feliz fin de semana