A menudo oigo a periodistas que tal o cual deportista ha decepcionado, que su actuación ha sido decepcionante. ¿Por qué? Seguramente porque esperaba una mejor actuación, la consecución de una medalla o un premio de mayor calado. Normalmente, yo me sentiría decepcionado con alguien si me ha engañado, si me ha prometido algo y no lo ha cumplido, si actúa con engaños y artimañas.

Estoy seguro que los deportistas dan lo mejor de sí en cada actuación. Si no consiguen su objetivo creo que tan sólo ellos pueden llegar a sentirse decepcionados con ellos mismos, aunque tampoco tiene porque ser así. Se pueden equivocar a la hora de elegir la táctica y la estrategia, pueden tener un mal día, como todos lo tenemos, que, teniendo en cuenta que tienen que dar el 100%, es más fácil que se evidencie ese mal momento; pueden tener alguna enfermedad. En fin, cientos de posibilidades que no se suelen tener en cuenta, pero no se olvidan de buscar calificativos para colgar un titular o para sacrificar a un deportista que depende de esos resultados para poder seguir dedicándose a su vida deportiva profesional (por supuesto no es el caso de los super bien pagados futbolistas, automovilistas, tenistas, golfistas ...). Yo pienso que habría que ser un poco más prudentes, tener un poco más de miramiento y no ir a saco. Coño, corre tú, gili ...

Ellos sí que nos decepcionan. Algunos periodistas.