Ya hace años que ví Bram Stoker´s Dracula, película dirigida por Francis Ford Coppola y protagonizada por Keanu Reeves, Winona Ryder y Gary Oldman, en la que interpretaba un corto pero sensual papel la bellísima Mónica Belucci. Me ecantó la película, aunque cuando la ví lo hice porque me gustan las pelis de miedo. A falta de miedo y terror me encontré una bella historia de amor que viene hoy a colación porque hasta los vampiros tienen en el amor el summun a conseguir, ya sea el amor platónico, ya el amor real, posible, factible. Hasta a los vampiros se dedican historias de amor, pues, utilizando una especie de metáfora ¿qué es el amor sino una fusión de dos corazones, pasando la sangre de uno a otro? ¿Qué es el amor sino uno de los máximos ideales, capaz de provocar hasta muertes y atropellos para conseguirlo? ¿Qué es el amor sino un deseo de dar al otro lo mejor de tu interior? ¿Qué es el amor sin alguien enfrente a quien entregarle tus entrañas, tus vísceras? ¿Qué es el amor sino un sentimiento capaz de mover montañas, abrir océanos y sembrar campos de paz y felicidad? ¿Qué es el amor sino la necesidad que crece en mí de entregarte todo... mi amor? ¿Qué es el amor sin alguien con quien compartirlo? ¿Qué es el amor sin personas como vosotr@s que lo alimentáis?