Ayer, después de una semana (otra) sin entrenar, por fin pude salir a hacer unos kilometrillos. Toda la semana he estado ajetreado, de un lugar a otro haciendo una y mil cosas. Para colmo, he pillado un constipado y no tenía cuerpo para correr. Todavía sigo pillaíllo de la garganta, pero al menos no me siento tan mal.
Ayer debería haber participado en la Media de Torremolinos, pero no quería hacer el lila y obligarme más de lo necesario, así que me quedé en casita, preparé unos crés (crepes para los que hablan francés y para los que entienden de gastronomía ...). Ozú que buenos que estan con nocilla. Se me hace la boca agua sólo de pensarlo (claró, son las 14.33 horas, así que me parece normal). Después una mañana de limpieza general, de comerme unos calamares rellenos (que me salieron buenos para ser la primera vez) y una reconfortante siestecita, me decido a hacer un entrenamiento larguillo. No tenía ganas de hacerlo por la carretera, así que me decido por subirme a la montaña.
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Salí medianamente abrigado, pues estaría casi anocheciendo al acabar el entreno. Me cruzo con un chaval que venía subiendo la cuesta, mochila a la espalda incluída. Cuando llevaba 15 minutos me doy la vuelta para enfilar la subida. Desde el principio las sensaciones no eran buenas, aunque me parecía lógico al llevar una semana parado, pero cuando vi al fondo a tres ciclistas, justo en la zona más dura, sin darme cuenta fui aumentando el ritmo y la velocidad hasta que los pillé y los dejé atrás. Iba subiendo más rapidillo de lo debería, pero iba bien. Pillé al chaval de la mochila y fuimos un ratito departiendo, charlando de nuestras cosas (era bien majo). A él todavía le quedaban 3 horas de carrera, así que se le haría de noche, y bastante. Al llegar a los 50 minutos me di la vuelta para emprender la bajada. Iba a pinón fijo, con flato y todo, pero me veía bien. Menos mal que llegué al llano y pude ir más tranquilito para hacer los últimos 15 minutos. Hice un total de 90 minutos. Algo es algo. Esta seman toca entrenar suavito para llegar al maratón de Sevilla lo más descansado posible. Ya habrá tiempo de cansarse allí.
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Acabé con un poco de molestia en mi piramidal del glúteo derecho. Unos buenos masajillos no me vendrían mal ...
Lo mejor del entreno fue encontrarme en un lugar tan limpio, tan inmaculado, tan natural, tan reconfortante. En la primera foto se puede ver la zona que más me gusta. Un largo camino que parece no tener fin. Un largo camino que estoy a punto de emprender, que espero tampoco tenga fin. Vosotros y vosotras me acompañaréis, de una u otra forma, pero lo haréis, así que las gracias os doy de antemano.
Nos vemos en ruta...

Ana
5 feb 2007 | 03:48 PM
Una maravilla de paisaje, lo que más me gusta de tu afición, ya que como te he dicho en alguna que otra ocasión, me parece un deporte francamente duro.... Personalmente no podría... Por eso admiro tanto tu fuerza de voluntad y tu esfuerzo en tus entrenamientos, y más cuando nos cuentas como terminas tras ellos...
Mis felicitaciones por tu carrera deportiva y por ese pedazo de camino que en breve estás a punto de comenzar.... :-D
Un beso gordo!
Jaime
5 feb 2007 | 11:25 PM
La verdad es que es un sitio bonito el que tenemos a nuestras espaldas (porque miramos hacia el mar). Las sensaciones de correr por nuestra montaña no son comparables a las del asfalto.
Los que conocemos a Franfri sabemos que lo que dice Ana de su esfuerzo y voluntad es cierto.
A descansar esta semana y disfrutar de la expectativa del domingo. Nos vemos en Sevilla. Un abrazo.
Sierra
6 feb 2007 | 08:21 AM
FRANFRIII!!!, que buenísima ruta, qué buenos momentos en ese Jarapalos, tenemos que repetir. Ah, en lo del largo camino, al menos, 42.195 metros, que sean a mi lado.......este domingo......en Sevilla........a poder ser, jaja.
Un abrazo, VECINO.
Sylvie
6 feb 2007 | 01:04 PM
Qué bien leerte de nuevo amigacho!!!
Ya veo además, que a pesar de las quejas, estás fuerte para el próximo domingo (ya sé que no como tú quisieras...pero no te quejes, que yo fijo que llego bastante más tarde que tú...si llego, claro).
Joder...con las crepes de nocilla...pa morirse...y ahora son las 13.05...yo también me las comería de buena gana!!!!!...
Bonitos parajes por cierto...a ver si algún día voy al jarapalos ese con vosotros.
Besitos.
calma
6 feb 2007 | 06:37 PM
Fran, cuando pueda te explico. Problemas importantes.
Abrazos
Wendeling
7 feb 2007 | 02:26 AM
Gracias a ti, por enseñarnos esa parte tan especial tuya.
Besos de una maia.
Kotinussa
7 feb 2007 | 11:06 PM
Eso del piramidal del glúteo va a ser de las crepes con nocilla, seguro. Besos.
Aynara
7 feb 2007 | 11:43 PM
Correr por esos caminos tiene que ser altamente gratificante, no?
Besos
casiopea
9 feb 2007 | 02:50 PM
PRESTAME TUS ALAS.....
BUEN DÍA
marilia
10 feb 2007 | 02:34 PM
No te lo vas a creer! Marcaba la misma hora en el reloj del ordenador cuando te leía lo de los crés, que por cierto, sí que sí, vaya ricos que están y vaya hambre que me está dando a estas horas...
Un besote, duendecillo