Pues sí, aprovecho este rinconcito para darle la más cariñosa y efusiva bienvenida a este mundo a ese nuevo ser que es Noa, mi bebé.
Vio la luz natural el pasado viernes a las 15.40 horas, en pleno viernes santo, en pleno recorrido de la Semana Santa del casco histórico de Málaga.
El parto se hizo duro, sobre todo al final, con contracciones cada minuto durante varias horas, razón por la cual a Tania le pusieron la epidural en los últimos momentos.
La tuvieron que sacar con ventosas, con la matrona subida sobre la camilla y empujando con su antebrazo, el ginecólogo tirando desde abajo, yo empujando con la mente y con el corazón, dándole aliento y toda la fuerza que podía. Se siente impotencia al no poder hacer más.
Pesó 3,700 kgs. y midió 54 centímetros. Vamos, que ya está casi criada, jejejejeje.
La experiencia fue genial, aunque dura para mi esposa, pero ahora se olvida todo lo no bueno y te quedas con la alegría, con la satisfacción de tener ante tus ojos, entre tus brazos, a alguien que es parte de tí.
Desde el domingo estamos en casita. Todo bien. Duerme casi toda la noche y come bastante, aunque Tania está un poco fastidiada por la cantidad de leche que se acumula en su pecho, habiendo tenido que ayudarla yo mismo a evacuar un poquito y aliviarle los dolores.
Tengo fotos, muchas fotos, pero no tengo internet en casa, así que a ver cómo me las apaño para dejaros un megarreportaje.
Lo que sí os dejo es una foto que mi amigo Josero, por gentileza de Saltatapias, ha colgado en un foro de pirados corredores. La tomé con el móvil el día que nos veníamos para casa.

Es morenita, tiene mucho pelo y bien negro, así que no se parece mucho al papá. Bueno, eso se irá viendo en los próximos tiempos.

Me pasaría horas y horas hablando, buscando palabras que lo describan, adjetivos que os haga percibir cómo me siento, pero tan sólo tenéis que imaginaros al Franfri embobao y con la baba cayendo rodillas abajo.

Os mantendré informad@s y mil gracias por vuestro apoyo y ánimo.