Mañana estaré de vuelta en el trabajo administrativo. Un rollo, no me apetece, pero es lo que hay. En el spa tan sólo he descansado los dos días de rigor esta semana, pero trabajaré hasta el viernes y tendré 9 días de descanso vespertino, que tampoco estará mal. Cuando vuelva tendremos 5 días de curso de drenaje linfático, así que comenzaré con algo distinto y aprendiendo, que es importante.

En estos días la cosa está un poco paraílla, sobre todo después del ajetreadísimo mes de agosto que hemos tenido. En las 70 horas mensuales que trabajo aquí he hecho 56 tratamientos, el más largo de ellos de casi tres horas, consistente en un tratamiento para parejas que incluye ritual de pies, exfoliación corporal, masaje completo y un facial. Una gozada, vamos, pero sobre todo para estar sobre la camilla y no al lado. Después del tratamiento se pueden quedar en la suite para hacer lo que quieran durante 30 minutos.

Me comentan que la tónica será parecida hasta navidades, así que habrá que ir pensando en qué libros traerme para no aburrirme, madredelamorhermoso.

Esta tarde también tenemos algo distinto. Vienen 15 personas invitadas por el Patronato de Turismo de la Costa del Sol (o sea, por todos nosotros) para visitar el complejo y acaban la visita con un cóctel en la terraza del Spa. El cóctel lo montan los del restaurante del hotel, pero las bebidas las serviremos los dos terapeutas que curramos hoy. Hay que joderse. Que yo sirvo lo que tenga que servir, pero habiendo camarer@s de sobra en los dos restaurantes, en la Casa Club, en el hotel, seremos dos terapeutas los que serviremos las bebidas. Así les va y así les irá a estos lumbreras.

En los días pasados hemos tenido visitantes bastante variopintos. La empresa japonesa Mizuno, dedicada a la comercialización de artículos deportivos, ha invitado a una serie de delegados y comerciales a nuestro complejo. Fundamentalmente eran japoneses e hindúes. Yo me he topado con ambos y no ha habido ningún problema, pero una compañera mía ha sido elegida dos días seguidos por un hindú para que le hiciera sendos masajes suecos. Ayer apareció el tio en la recepción del spa sangrando por la oreja derecha y con varios cortes de afeitado en el cuello (seguro que quería estar guapo para el masaje, pues incluso coqueteó con mi compañera durante el tratamiento) y hubo que curarlo y demás. Cuando acabó el masaje tuve que ir a llamarlo a la cabina porque se había quedado frito. Llamaba a la puerta y no me contestaba, le preguntaba y nada. Me levantó el dedo simbolizando que estaba OK y siguió roncando el muy cabrito. Le subí las luces a tope y le dejé ahí un ratito hasta que tuvimos que volver para que se largara, que el spa cierra a su hora y punto. Es la segunda vez que me ha pasado algo así.

Aparte del cóctel no hay tratamientos que hacer para hoy. Se hará larga la tarde, pero bueno, así compensamos cuando estamos que no podemos ni ir al baño. En las comisiones no se notará mucho, pues para lo que nos dan ...

Para mañana sí hay trabajillo: un Nutri Soin a las 16.30 y un Ponklai a las 18.30. El primero es un tratamiento facial para pieles secas y deshidratadas. El segundo es un tratamiento de masaje relajante tailandés.

Voy a dar una vueltecita a ver si faltan toallas y os dejo un abrazo a todos y a todas.