Desde hace cierto tiempo vengo dándole vueltas a la idea de crear una especie de negocio familiar con la gastronomía como centro de atención. Debido a la logística y a la elevada inversión que tendríamos que efectuar, he bajado las miras y lo quiero enfocar de otra forma. No daré muchos detalles, pues hay que madurarlo y dejarlo cocer a fuego lento. Cuando esté para servir os comentaré con todo lujo de detalles y sabores.

Imaginad que sois extranjeros (de los guiris) y que vivís en pleno corazón de la Costa del Sol. Imaginad que os encantan las paellas de todo tipo. Imaginad un fin de semana en que un fulano va a vuestra casa al mediodía y os prepara una paella que él mismo os sirve. Recoge sus bártulos y se pira...

¿Qué os parece?

Un abrazo y buen provecho. Feliz fin de semana