Es muy común oir a las gentes varias que tenemos días y días. Pues claro, no me fastidies. Y días y noches, no te joe. Y semanas, y meses ... Para, para, Franfri.

Nos solemos referir con ello a que tenemos días mejores y tenemos días peores, o sea, no tan bueno que los primeros, pero también tendremos días regulares y días horribles, digo yo.

Es frecuente pararse a reflexionar y hallar el motivo de que hoy sea peor que ayer, pero mejor, o peor, que mañana. Y se encuentran esos motivos, siempre hay alguno. Desde esta mañana vengo estando que me cuesta trabajo aguantarme a mí mismo hasta a mí. Lo mejor de ello es que no lo exteriorizo, pues no me gusta dar rienda suelta a mis males, por mucho que digan que es bueno desahogarse y esas cosas. Claro que es bueno desahogarse, lo peor sería ahogarse, ainnnssssssssssssss.

Tengo por dentro un no se qué, qué se yo, que me viene comiendo las venas. Por un lado pensaba que es la presión del trabajo, el tener que confeccionar un expediente de concesión administrativa de bastante guita sin tener mucha idea, ya que será el primero y a mi superiora (no a mi hermana superiora, sino ami superior jerárquico) no le gusta que ande indagando mucho por ahí entre los más versados en el tema. Lo mejor de ello es que estoy aprendiendo una jartá, y a pasos agigatados. Lo peor, que como la cague va a salpicar kk hasta en Tombuctú, o en Pernambuco, o en ... (cuidado Galianooooooooooooooooo). Por otro lado me están reclamando una suma de dinero por la compra de mi casa que no estoy en disposición de arrejuntar ni prostituyéndome en la Milla de Oro ... Parece ser que el recurso que hemos preparado dará resultado, eso espero, que si no ...

Por otro lado, en un ratín tengo un tratamiento facial que siempre, excepto los primeros que hice, me ayuda a relajarme, sobre todo cuando masajeo los distintos puntos de la cara y la frente. Es una autoterapia que me funciona, así que esperaré que en este día también lo consiga.

Por el otro lado (¿qué figura geométrica será esta, con tantos lados?), no debo olvidar recortarme las uñas de los dedos gordos de los pies para que mañana, en Jarapalos, no den guerra, que ya me dará bastante el propio recorrido y mi patético estado de desforma, que ya ni es forma ni ná de ná.

Por último, espero con gusto la llegada de mañana porque encontraré a una serie de amigos y compañeros, corredores también, a los que hace tiempo que no veo, y con los que espero compartir una larga mañana de kilómetros y más kilómetros, pero por un paraje incomparable como la Sierra de Mijas. Después, a hartarnos de chorizos y esas viandas varias, para acabar la noche en un pizzorante de Torremolinos. Ya os reportaré todo lo que suceda, sin pelos en la lengua.

Ahhhhh, tampoco he de olvidar algo de papel de ese que sirve para limpiarse cuando uno planta pinos por ahí ...

Saludos. Cuidénseme.