Ayer concluyeron las vacaciones que me quedaban en el spa. Aquí, en el trabajo público, todavía me queda una semananita. Lo peor, o lo mejor, es que he dedicado esas vacaciones a asistir a un curso de la materia que ocupa mis desvelos mañaneros (hasta nocturnos, que hay que joderse), pues me va a venir bastante bien. Creo que he aprovechado el tiempo. Como digo en el título, parece mentira que hasta tenga ganas de volver al trabajo en el spa, con lo que ello supone de no tener tiempo para nada, pero ya sabéis que me gusta, que me motiva, que me ilusiona, sobre todo si hay tratamientos que hacer, pues si no los hay se hace bastante aburridillo.

Se acercan las navidades, parece que tendremos bastante tarea. Lo peor, al trabajar en una empresa dedicada a la hosteleria y demás, me tocará trabajar en alguno de los días clave, ya sea navidad, ya año nuevo, ya en el día de reyes. Ya veremos.

Parece que esto será hoy un batiburrillo. ¿Recordáis esa carrera en la iba a participar y que os comenté en mi última entrada? Hace ya tanto tiempo ... Pues resulta que sí que fui a mi particular calvario. Imagináos una prueba de 24 kms (eran 42, pero yo sólo iba a hacer 24, por joder y cambiarle los números a la cantidad de kms, uno que es más chulo que uno ocho ...). Desde el km. 1 y pico ya iba sufriendo, así que no me extenderé mucho. Lo mejor fue encontrarse a amigos, compañeros de batallas, de charlas, de tonterías foreras. Y correr, o intentar hacerlo, por esos parajes tan bellos y hermosos. Un lujo al alcance de cualquiera.

Por otro lado, el vídeo que pongo de cabecera, que no conozco ni se qué música suena porque no tengo altavoces, se lo voy a dedicar a la más reciente de mis nuev@s huéspedes, para que así pueda ver algo que a ella le encantó cuando le remitieron, razón por la que supongo que será bella la música. Va por tí

Zuh dejo, que hay muchas tareas que hacer.

Puedo prometer, y prometo, que escribiré como lo hacía antaño (hostias, que me está creciendo ... la nariz ...)