Hoy es el tercer día que pasamos en el spa sin hacer un puñetero tratamiento. Vamos, ni un masajito de espalda ni leches. Un poco más y ni siquiera viene nadie a remojarse en los jacuzzis del spa, o achicharrarse en la sauna, o a dar por saco. Alguien ha venido. Qué aburrimiento, madredelamorhermoso. Desde que llegué y vi que no tenía ninguna reserva para mí que sería mejor ni llegar a ponerme el uniforme.

Menos mal que me avisaron de que había que ir a Recursos Humanos para recoger la fiesta de navidad. Qué bien, qué bien, pensé, pues en el ayuntamiento no van a dar este año, ya que la han sustituido por un almuerzo multitudinario. Por cierto, almuerzo al que no pienso ir, por varias razones. Primera, porque no me da la gana que vengaun político mientras estoy intentando pinchar un guisante, me ponga una mano en el hombro, y me diga: ¿qué, Fran, de caza con los guisantes? No me da la gana que me hagan la pelota. Segundo, es por muchos sabido que la cosa dineraria municipal no está muy boyante. La falta de ingresos por licencias urbanísticas y demás ha hecho que se esté en una situación comprometida. Pues desde el primer momento pensé que sería buena ocasión dar ejemplo, aunque sólo fuera por una vez, y que decidieran, las cabezas "pensantes", en no dar ni cesta de navidad ni comidita lamenetrepiernas. Pienso que ya tenemos un buen sueldo, una paga extra y demás como para que encima nos vayamos a comer con dinero de los conciudadanos, por mucho que yo pague mis impuestos religiosa o ateamente, eso es lo de menos. No me da la gana, que 30.000€ en una comida para los empleados municipales se pueden emplear en dotar de más becas a los colegios, a las asociaciones, a mimar más y mejor a las personas con dependencias. No me da la gana.

Inciso. Quería hablar de otra cosa, pero se me va el perolo. Me sacudo la cabeza y vuelvo por donde quería tirar ... Ahora vuelvo

... Ya volví. Ayer, cuando conducía de regreso a casa tras salir del spa, iba escuchando la canción que he puesto de cabecera. Es Storm, de la increíble Vanessa Mae. Ayer iba mosqueao, molesto, refunfuñon, harto de muchas cosas y de las mismas gentes. Pude percatarme de que alguien ha hecho un regalito, para usar dos personas gratuitamente el spa, a una compañera del trabajo del ayuntamiento. Esa compañera me cae fatal, ha estado un par de años en mi departamento y, estando yo de baja, me enteré de que la habían puesto de secretaria de los concejales. Hostia puta, pensé, no puede ser, no puede ser. Estos políticos se han agilipollao todavía más, si eso era posible. Pues lo es, y con ese gesto lo demostraron. Como venga al spa y pida algún tratamiento tendré que apelar a la objeción de conciencia para no ponerle las manos encima, ni debajo.

Al hilo de ese regalito, y del que nos han hecho con el jamón en la empresa, también llevaba en la cabeza el controvertido tema de los presentes que las empresas privadas envían cada año por estas fechas a las distintas administraciones públicas. Con las estadísticas en la mano, al menos en lo visible, los que trabajamos en el urbanismo, aparte de los políticos, somos los que nos llevamos el gato al agua. Por poner un ejemplo, yo llevo varios años que no me gasto ni un céntimo en botellas de vino. Los recibo por estas fechas y me duran hasta estas fechas del siguiente año. Hace unos meses publicaron en varios medios una serie de listas de compañeros y compañeras míos que recibieron una serie de detallitos de cierta promotora implicada en la Operación Malaya. Afortunadamente, mi nombre no aparecía porque jamás esa promotora ha tenido detalle alguno con los curritos de a pie. Bueno, perdón, miento. Sí que año tras año, excepto éste, claro, nos daban una serie de tickets para consumir en su caseta de la Feria de Málaga, en agosto. Jamás fui.

Yo estoy la mar de tranquilo porque estoy seguro del motivo de que tenga la fortuna de recibir ciertas cositas, ya en mi oficina, ya en casa, de forma personal, puesto que jamás de los jamases he hecho nada irregular en favor de ninguna persona ni empresa. Sí estoy seguro de que ellos pueden estar agradeciendo el trato recibido, pero el trato humano, amable, cercano, como a mí me gusta ser. Unos te lo recompensan así, otros te lo recompensan exigiéndote que le aceleres un expediente (como me recuerda esto al Ayuntamiento de Madrid) y tú le dices que tirirí, que hay miles de personas en su situación y que él no es más ni mejor que nadie, así que se pire a que le vayan dando morcilla. Lo mismo digo cuando viene un político y te pide esto o aquello. Que le den también, que buena falta que le hace.

Pues eso, o aquello. Que esa canción me ayudó a liberar esa energía que uno necesita extraer para expulsar las malas vibras, la negatividad, los malos rollos. Yo no soy persona de ir buscando a nadie para contarle mis problemas, mis inquietudes, porque considero que son cosa mía y que yo soy quien tiene que tomar el mando y arrear p´lante. Dicen que ese es uno de mis defectos, pero yo trato de convertirlo en virtud al intentar no preocupar a nadie con mis preocupaciones, ya me tenemos bastante con Franfri cabreao o triste para ir cabreando o entristeciendo al personal.

Joer, como haya más días como éste en el spa vais a acabar manándome a la mismísima mierda con tanto rollo que me sale por estos deditos. Hablando de rollos ... otra vez estoy con diarrea mental ... cagontó. Otra manzanilla, pordió.

Quedamos en eso. Taotra