A este paso voy a tener que ir pensando en la idea de adquirir una bola de cristal, de esas que tienen el don de ayudarte a ver el futuro. No es que yo haya adivinado algún número de la lotería, pues, en ese caso, no estaría actualizando el diario desde mi puesto de trabajo. Tampoco es que haya adivinado que la Infanta Elena se iba a separar temporalmente del Conde de Lugo. Ni siquiera que haya previsto (del verbo prever, que no preveer ...) que la Selección Nacional de Furgo vaya a ganar la Eurocopa. Que va.

He bromeado en un par de ocasiones acerca de mi amigo André (como veréis por la tilde, está en andalú, y no en francés), Andriu con e y w para los amigos.

El último día que actualicé os contaba que estaba esperando a que llegara para hacerle un masaje sueco. Y se lo hice, se lo hice. Cuando estaba acabando, haciendo un masaje en los brazos y las manos, intentó en una ocasión sujetar mi mano, algo que yo, ingénuamente, interpreté como una especie de acto reflejo por el movimiento del brazo o por haber presionado algún tendón o nervio. Más adelante, pude ver cómo movía su dedo pulgar para
acariciarme en 3-4 ocasiones consecutivas la palma de la mano. No hice nada, seguí la marcha hasta acabar el masaje.

Yo respeto y comprendo que tú tengas todo el derecho a ser gay y ejercer como tal. Perfecto. Yo puedo entender y respetar que te guste que te haga un masaje relajante un tío, o un chico, o un
hombre, porque te guste más, porque lo pueda hacer más fuerte, porque te ponga cachondillo y luego puedas dar rienda suelta
a tus fantasías, al llegar a casa o en el vestuario. Sin embargo, vas a un Spa, te gastas una pasta para que te hagan un masaje y tienes que coquetear, o al menos intentarlo, con el masajista porque el tío te provoca cosquillitas en algún lugar ... Todos sabemos que hay por ahí gente, lugares, que ofrecen ese tipo de masajes, más en plan sensuales, eróticos, tántricos, románticos, como los queramos llamar.

¿Qué puede esperar? Que me gusten las cosquillitas y le meta mano. Lo peor es que es la segunda vez, y también con un hombre. Imagino que si me pasa con una mujer haré el mismo comentario o escribiría el mismo post, pero lo dejaré ahí, ya que eso no ha pasado ... aún.

A mis compañeras, las chicas, les ha pasado más a menudo, y tampoco les hace ninguna gracia, pero yo me lo tomo con gracia, con humor, y, ¿por qué no?, con cierto agrado, hablando en términos narcisistas.

Volviendo a lo de la bola de cristal, a eso último me refería, a que lo estaba viendo venir. Ya veremos qué ocurre cuando Andriu vuelva de los Yunaite Estéi.

En otras ocasiones os he comentado sobre lo que me gusta hacer los faciales por lo que transmiten y por lo bien que me siento
haciéndolos. Os dejo el vídeo para que os hagáis una idea.

Paz y Amor