Ese es uno de los incontables adjetivos que se me vienen a la mente tras haber tenido la enorme fortuna de presenciar anoche, en directo, un concierto de Carlos Núñez, el músico gallego que está llevando la música tradicional galaico-celta por todo el mundo.

Buscando conciertos de Chambao me topé con que Carlos Núñez daría ese concierto en el día de ayer, así que no me lo pensé y me pillé una entrada, aunque tuviese que ir solito, así que allí me planté, en el Teatro Cervantes de Málaga. El sitio era privilegiado, un asiento en primera fila del palco del primer piso, a escasos metros del escenario.

A partir de ahí todo fue mágico, increíble, maravilloso, o como me dijo una de mis últimas clientes del Spa (por cierto, era guapísima): ameizin, fantastic ...

El concierto comenzó con diez minutos de retraso, pero apareció Carlos por el pasillo del patio de butacas, todo a oscuras, haciendo tocar una flauta. A continuación hizo lo propio el guitarrista del grupo, seguido, posteriormente, por una violinista irlandesa, bellísima, llamada Niamh Ni Charra, un prodigio del violín que recientemente fue proclamada mejor artista británica de música tradicional. Entre todos ellos y el hermanos de Carlos, Xurxo, se metieron al público en el bolsillo, hicieron bailar a casi todos los espectadores al ritmo de la música, levantaron aplausos hasta no poder más. Fue una apoteosis tras otra.

Las casi dos horas de música se me hicieron cortísimas, me hicieron evocar una y otra vez todas y cada una de sus melodías, una armonía que te transporta a los lugares más bellos y bucólicos, que te trae a la mente un mundo mágico, idílico, de esos que te cuesta trabajo creer que pueda ser real, que exista.

Desde que oí por primera vez a Carlos Núñez, hará 11 años, con A irmandades das estrelas, me cautivó enormemente, sobre todo, por la pasión, por la energía que pone el músico en sus interpretaciones, por la magia que se desprende de sus palabras cuando le oyes hablar sobre música. Es alguien que te llega, hace una música que te llena. Espero verlo pronto nuevamente. Mientras tanto, os dejo una breve muestra de su buen hacer. Espero que os guste.

Paz y Amor