Hay canciones que te transportan, hay músicas que te llevan de viaje, hay recuerdos que te inundan de melodías, de músicas, de canciones, de añoranzas, de nostalgia, de felicidad, de amor.

Hay canciones que también te llevan hacia adelante, que te empujan, que te ayudan a levantarte, que te hacen ver las cosas desde otro prisma, menos oscuro, más halagüeño, más positivo.

Hay días en que la misma canción te puede aportar cosas distintas a las que te aportaba esa misma canción en el día de ayer, o hace tres años.

Hay personas que vienen a tu mente al escuchar determinadas letras, ciertas melodías.

Hay días en que sientes que por tus venas y arterias no sólo circula sangre, sino también recuerdos, de pasado, de presente, de futuro.

Hay días en que piensas en la vida, recapacitas, reflexionas, cierras los ojos y, cuando los abres, tienes una sonrisa en tu cara, un pellizco en el alma, el corazón sobrecogido. Porque sientes que la felicididad alimenta a esas arterias, a esas venas, a ese corazoncito que hay que cuidar como el más preciado bien, por nuestro bien y por el de las personas a las que quieres, que sois muchas, muchas, muchas.

Gracias